Micros cuento.

11.09.2013 11:34

La señora María tejía con calma, mientras desde su lugar privilegiado en el pasillo de esa casa patronal, la cual había sido en un tiempo pasado solo un préstamo de los patrones, miraba a su esposo, Víctor, quien con sudor en la frente, las manos partidas y la camisa abotonada hasta el cuello, labraba la tierra... disparos, golpes, bombas, aviones, GolPes, disparos, muerte, muerte, muerte... La señora María hoy mira con desconsuelo la misma tierra labrada por Víctor, busca un resabio de su amado como cuando en aquellos tiempos el surco de la tierra se confundía con el que el sudor hacia en su frente; hoy, ayer y espero que no mañana, María busca, buscaba y espero que no busque más a su amado que de la tierra desapareció, para no volver más.-